Una adicción es una dependencia de sustancias o actividades nocivas para la salud o el equilibrio psíquico.

En el caso de las primeras, podemos guiarnos por las apariencias y pensar que nuestro entorno está alejado de personas que padecen por ello.

Pero la realidad es otra; jóvenes y adultos padecen por igual las adicciones a sustancias alucinógenas en nuestro departamento.

En Sucre hay sitios en los que son tratadas. Para este especial indagamos en uno de ellos, la Fundación Azul Rey, que trabaja en un tipo de tratamiento denominado ambulatorio.

A diferencia del residencial, que implica que el adicto viva en una institución, el ambulatorio es voluntario y de manejo integral.

Eso significa que el adicto es el que da el primer paso. Nadie lo obliga a tratarse. El tratamiento contempla asistir a talleres basados en 12 pasos (como hacen los alcohólicos anónimos); terapias psicológicas, trabajo social, psiquiatría y medicina general.

El tratamiento incluye un componente que puede ser de mucha ayuda en el control de la adicción: la familia.

¿Cómo empieza?

Un equipo evalúa por separado al paciente, que asiste tres veces por semana a consulta. Los sábados se dedican a la familia, que también se involucra en el tratamiento.

Lo ideal es trabajar en el ambiente del paciente y tratar de revertir su compulsión al consumo.

La adicción es una enfermedad crónica, explica la psiquiatra Rossana Ruiz, especializada en este tipo de terapia.

La Fundación Azul Rey, que ella dirige, es de carácter privado y por consiguiente se sostiene con lo que aportan los pacientes por su tratamiento.

Ella planea expandir tanto este tipo de terapia que en un futuro próximo haya recursos para que la Fundación apoye a pacientes que están limitados de dinero para costearse el tratamiento. Para que eso pase, es vital que entidades promotoras de salud requieran los servicios de la Fundación.

La profesional explica que este tratamiento de 12 pasos se conoce como el «Modelo Minnesota», que enfatiza en la educación al paciente, y lo aplica actualmente en un consultorio al finalizar la calle La Pajuela, en la avenida San Carlos, de Sincelejo.

Ruiz asegura que los resultados pueden ser muy benéficos para el paciente, que, reitera, debe expresar la voluntad de querer recuperarse.

El contacto para acceder a esta terapia es el celular 3013474871. La atención está disponible de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m. Y los sábados de 8:00 a.m. a 12:00 m.

Desde el momento en que el paciente pisa el consultorio demuestra una gran fuerza de voluntad.

Otras características del modelo

El «Modelo Minnesota» reconoce que las consecuencias asociadas con la adicción se extienden a todas las áreas de la vida del paciente, siendo estas de índole física, mental, social y espiritual. 

En cuanto a ésta última, el modelo se focaliza en el crecimiento espiritual, la dignidad del individuo y aboga el concepto de enfermedad crónica, sin cura conocida, con un cuidado continuado en recuperación.

Los objetivos que el modelo pretende lograr son la recuperación integral del adicto y su eficaz reinserción en la sociedad mediante un tratamiento digno que favorezca la recuperación del mismo.

El núcleo del tratamiento es el cambio del modo de vida. La recuperación se facilita con el apoyo del entorno natural: la familia, los amigos y los grupos de autoayuda.

Así se pretenden alcanzar dos metas a largo plazo; por un lado, la de la abstinencia total de las drogas, y la segunda, la de conseguir una mejor calidad de vida.

Para lograr las metas a largo plazo se trabaja con las metas a corto plazo, que son ayudar al adicto y su familia a reconocer la enfermedad y las consecuencias que esta les trae.

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